Geropio
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Hola mis niños, les traigo el capitulo 3 de esta maravillosa historia, uwu. Quizas algunos que leen, pueden pensar que hasta ahora se pone pesado algunas partes (y esta parte puede serlo un poco por la escasez de cosas que suceden) pero les aseguro que los capítulos que vienen van con todo. Sin más, paciencia y espero que le guste este capitulo, ya todo se va construyendo aquí uwu.
Si alguno se perdió un capitulo, aquí está la lista uwu:
Prologo: Operación Libertad - Prologo
Capitulo 1: Operación Libertad - Capitulo 1: Bienvenidos al Paraiso
Capitulo 2: Operación Libertad - Capitulo 2: Cosa del pasado
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Santi se despertó como al mediodía al día siguiente. Cuando se levantó, se vistió, se lavó los dientes, y luego fue a acomodar un poco la cocina de cómo había quedado de ayer.
Santi: ¿En qué momento saqué el whisky? No… creo que fue Geras, se sirvió un poco seguro y no invito… tengo que comprar más después.
Santi procedió a seguir ordenando vasos que había por ahí y basura. Luego encontró un papel, que parecía una nota. Al principio, decía “De Geras, para Santi”.
Mi querido amigo, siento decirte esto, pero no sé qué pensar. ¿Alguna vez te sentiste traicionado por alguien que considerabas un dios? Ese sentimiento es lo que siento. En la oscuridad Castro se escondió y de la nada se alzó como un rey, y pienso que debo empuñar un hacha de luz para combatir las sombras que siento que Castro traerá. Lo conozco perfectamente, mientras permanecí oculto, hubo fuertes rumores de las acciones que realizó para ganar fama como fortuna. No será un presidente bueno, solo será un tirano. Lo sé, y lo único que quiero es no vivir bajo su tiranía, ni yo, ni vos, ni Jezabel, ni nadie. Castro siempre ansió con tener poder, nunca conoció limites, y ahora que es presidente de los Estados Unidos, no sé de qué podría ser capaz, pero no quiero averiguarlo. Tengo que detenerlo, lo mínimo que puedo hacer es que cambie, pero que eso resulte, no lo veo posible. No intentes detenerme, solo busco lo mejor para ti, para todos ustedes a quienes considero familia. Castro debe pagar. Ya veré que hacer con él, pero debo pelear este combate sólo. Esto es entre él y yo.
Entiéndelo, hermano.
Santi: Geras… Estás yendo por un camino que te traerá ningún resultado. La venganza no te llevará a ningún lado… te traerá perdición… Maldita sea, Geras. Quizá pueda… llamarlo, no quiero que cometa una locura.
Santi sabía que Geras no le haría caso, nunca le hizo, siempre fue alguien que se dejó llevar por sus pensamientos y por sus propias necesidades. Él siempre fue alguien que actuaba por otros, pero en realidad solo satisfacía su necesidad de venganza. Justo cuando estaba por agarrar su celular, Camila llamaba a Santi, a lo que atendió rápidamente.
Santi: ¿Sí, Cami? ¿Qué sucede?
Camila: Hey Santi, te llamé para preguntarte si querías venir conmigo y mi hermana al supermercado o si solo necesitas que te lleve algo.
Santi: Ah no, ahí voy. Justo estaba ordenando la cocina y me di cuenta que necesito comprar muchas cosas. Aguántame que voy a tu casa.
Camila: Dale, mi hermana está acá conmigo, te esperamos entonces.
Santi: De acuerdo.
Santi se vistió bien (ya que estaba en pijama), acomodó un poco la cocina y salió de la casa en dirección a la de Cami. Ella vivía en un edificio bastante grande de 30 pisos y bien prestigioso, que quedaba a 2 cuadras de la casa de Santi. Cuando llegó, toco el timbre del apartamento donde vivía. Luego de un par de minutos, Cami bajo con su hermana, Ash. Ella era la hermana mayor de Cami, con 29 años, sacándole dos a su hermana. Tenía casi su misma estatura y una personalidad parecida, pero, según su hermana, más insoportable.
Santi: Hola Ash, tanto tiempo sin vernos
Ash: Así es querido, así que… ¿Vamos?
Camila: Vamos nomas, el supermercado de siempre, ¿Verdad?
Ash: ¿Cuál otro sino?
El trio fue directo al supermercado que siempre iban, que estaba a un par de cuadras al este de la casa de Cami. En el trayecto, Santi caminaba dudoso, pensando, y Cami se dio cuenta.
Camila: ¿Te sucede algo?
Santi: Es sobre Geras… siento que en cualquier momento va a cometer un grave error, no solo para él sino para todos.
Camila: ¿Por qué pensas eso?
Santi: Puedo verlo en sus ojos, él está lleno de ira, de venganza. Es una bomba de tiempo que estallará en cualquier momento
Ash: ¿De quién hablan?
Santi: De Geras, dios…
Ash: ¿En serio? Hace años que no lo veo, ¿Está bien?
Cami: No hermana, él es… sentimos que cometerá una locura. Veras… él tenía un amigo que consideraba su ídolo, su mentor, y él lo traicionó. Eso le dolió mucho, y ahora lo encontró otra vez
Ash: ¿Y quién es ese amigo?
Cami: Esa es la peor parte, Castro Berkley era su amigo, el mismísimo presidente de los Estados Unidos
Ash: ¿QUÉ? Wow, que loco. ¿Y qué piensa hacer? ¿Algo malo?
Santi: No sabemos, pero algo tramará contra él.
Ash: Bueno, Castro es el presidente, me parece que Geras se está yendo de las ramas
Camila: Eso es lo mismo que pensamos querida, pero creo que no podemos detenerlo.
Santi: Tal vez pueda llamarlo más tarde.
Camila: No creo que te haga caso, lo conoces bien.
Santi: Entonces… tal vez a mí no, pero a alguien más sí.
Camila: ¿Quién?
Santi: Jezabel… y me atrevo a decir… Benja.
Camila: Dudo que Jezabel le diga algo, pero si lo hace, existe la probabilidad de que Geras le haga caso y a la vez no… y en cuanto a Benja, ni que postura podría tener en todo esto.
Luego de caminar un largo trecho, llegaron al supermercado. Camila poseía la lista de compras, y Santi poseía la tuya, dentro de su mente.
Santi: Ok, yo iré a comprar lo que necesito, y ustedes vayan por lo suyo, después las espero en la caja, o me esperan a mí, depende quien tarde más
Ash: Como quieras.
Santi se separó y fue a la sección de bebidas. Según lo que se acordaba, tenía que comprar gaseosa Pritty, y también tenía que comprar vodka y cerveza Brahma. Mientras miraba el precio, sentía una mirada encima, lo incomodó por un momento, pero luego no le dio importancia. Procedió a agarrar una gaseosa, pero cuando la agarró…
Benja: ¡BOO!
Benja apareció detrás de la bebida, estaba detrás de la góndola, y asustó a Santi, haciéndolo caer y casi derramando la gaseosa por el piso. Benja era uno de los mejores amigos tanto de Santi como de Geras. Con una estatura de 1,78m, misma edad que Santi y Geras, poco pelo oscuro y ojos marrones, él tenía un carácter fuerte y no se dejaba llevar por las decisiones de otras personas. Siempre estaba pendiente de su propia forma de pensar y para él, lo que decidía, lo hacía sin pensarlo. Nunca dudaba para hacer algo. Era una persona muy cercana a Geras, más cercana a él que lo era Santi. La relación entre ambos era parecida como la que Geras y Castro tenían, pero más fortalecida. Y a diferencia de Santi, Benja ya conocía el pasado de su amigo hace ya un tiempo.
Benja: ¿Verdad de que te asusté?
Santi: Claro… y casi me haces ensuciar todo el piso
Benja: Oh, ¿No estas feliz de verme? Tanto tiempo ha pasado, vamos hombre.
Santi: Claro, es un gusto verme hermano, pero me hubiera gustado que no haya sido con semejante susto
Benja: Ok, discúlpame, niñita.
Santi: Claro… ¿Qué haces aquí, de paso?
Benja: Oh, solo vine aquí a comprar unas cosas
Santi: Pero no vives cerca de Beverly Hills, vives en El Sereno.
Benja: Así es, pero visité a una chica, y necesita comprar cosas entonces pasé por aquí y que casualidad verte.
Santi: Claro… igual no vine solo, vine con Camila y su hermana, Ash.
Benja: Hablando del rey de Roma, ahí vienen.
Camila: ¿Benja? ¿Qué haces aquí? ¡Tanto tiempo!
Benja: Tienes razón, han pasado meses desde que todos nos vimos. Hola Ash
Ash: Hola Benja, ¿Cómo estás?
Benja: Todo bien dulzura. ¿Ustedes cómo han estado?
Camila: Bastante bien, antes hablábamos de cierto amigo nuestro.
Benja: ¿Quién?
Santi: Sobre Geras… planea algo contra un amigo, y es algo complicado.
Benja: ¿Geras? Hace un pequeño tiempo no le he hablado. Es sobre Castro, ¿verdad?
Camila: ¿Cómo sabes?
Benja: Geras me habló de él hace ya un largo tiempo. Recuerdo haberle preguntado sobre su pasado cuando estaba en su casa, porque había encontrado sin querer una foto de él y su ex mentor. Es algo triste todo eso, adorar a alguien así y que te apuñale por la espalda.
Santi: Cierto, pero Geras está buscando venganza, y la venganza no lo llevará a ningún lado.
Benja: No lo sé. Creo que ansía demasiado de lo que es capaz. Geras no conoce un límite, nunca lo tuvo.
Camila: Tienes razón.
Santi: Hey, cambiando de tema, que tal si vamos a la casa de Camila después de que cada uno compré lo que necesita.
Camila: Te recuerdo que es mi casa, así que soy yo la que decide si hay visitas o no.
Santi: Vos nunca tenes problemas con visitas
Camila: Lo sé, solo bromeaba…
El grupo, ahora con Benja, terminó de hacer las compras y volvieron en dirección a casa de Camila. Durante el trayecto, nadie acotó nada con respecto al tema de Geras y Castro, solo un par de estupideces que Benja estuvo haciendo en el tiempo que no vio al grupo, como estar drogado y pensar que un perro le estaba hablando, por ejemplo.
Llegaron al apartamento de Camila, era bastante grande por dentro y estaba bien decorado, con unos azulejos en la pared que hacían un lindo contraste con el piso, y ventanas que daban una buena vista a la ciudad. Santi, Benja y Ash se sentaron en el living mientras que Cami les preparaba unos tés. Benja miró una foto que él tenía con Geras en su celular, la miró con un poco de preocupación. Camila trajo los tés y mientras tomaban cada uno, la invitó a Ash a que miré unas cosas que ella tenía en su habitación, quedaron Benja y Santi disfrutando sus tés en el living.
Benja: Sabes… sobre lo de Geras…
Santi: ¿Qué pasa?
Benja: ¿Qué te dijo él sobre Castro?
Santi: Me dejó una nota. Tiene mucho escrito. Ten, echa un vistazo.
Santi le pasó la carta a Benja y éste leyó la carta con mucho cuidado durante un par de minutos. Cuando terminó de leer, la cara de Benja mostraba confusión y una mezcla de preocupación y seriedad.
Benja: Esto… ahora me pregunto que intentará hacer.
Santi: La verdad no sé… ¿Qué piensas?
Benja: ¿Sobre lo que quiere hacer? No lo sé…
Benja quedó otro momento corto pensando. Santi lo miraba preocupado, pero de luego de mirar la nada, Benja miró a Santi seriamente.
Benja: Geras tiene mi apoyo.
Santi: ¿Qué? ¿Por qué?
Benja: Porque él es mi amigo, y no voy a dejar que pelee solo contra él. Tendrá toda mi ayuda.
Santi: Benja, sé que es nuestro deber como mejores amigos estar para él, pero también es nuestro deber controlarlo, que conozca su límite. Geras no sabe en qué se está metiendo.
Benja: Ok, de acuerdo, tienes razón, tal vez Geras quiere meterse en algo que no le conviene, pero… ¿Qué pasa si a partir de esto, todos nosotros, podemos sacar provecho?
Santi: ¿Y si no? Ni siquiera sé lo que planea Geras y ya tengo miedo, es capaz de hacer cualquier cosa con tal de tener su venganza. ¿Y que ganará con eso?
Benja: Si controla a Castro, podemos obtener bastantes beneficios.
Santi: ¿Y acaso crees que Castro se va a dejar influir por Geras? Él mismo me dijo, el desgraciado es frio y calculador, no se dejará llevar por las demandas de Geras, además no veo forma que logre que le haga eso y entre en razón. Sabes Benja lo que él quiere, quiere vengarse de una buena vez, sus intenciones se pueden ver en esa nota, quiere matar a Castro, está cegado por la ira, hará todo lo que sea por lograr su “venganza”, ¿Y luego qué? No le importa las consecuencias, solo el hecho. No hay forma de controlar a Geras ya.
Benja: Yo puedo controlarlo. Me ha hecho caso en el pasado, ahora puede hacerme caso.
Santi: Benja… no confío.
Benja: ¿No confías en mí?
Santi: No confío en Geras, es todo. Aún si tienes suerte en ponerle una correa, controlarlo es aún más difícil. No sé qué es peor, controlar a Geras o a Castro.
Benja: Ambos son iguales casi… no te preocupes, yo puedo con él.
Luego de estar un buen rato más charlando, Benja y Santi se fueron de la casa. Primero se fue Benja y luego Santi, pero antes de que se vaya, Cami lo detuvo.
Camila: ¿Qué hablabas con Benja?
Santi: ¿De qué hablas?
Camila: Mientras ustedes dos hablaban, Ash y yo podíamos escucharlos desde mi habitación. Hablaban sobre Geras y que Benja haría algo con él, ¿De qué se trataba?
Santi: Benja dijo que se iba a encargar de controlar a Geras, de evitar que haga una locura contra Castro.
Camila: ¿En serio?
Santi: Sí, pero…
Camila: ¿Qué te sucede? Te noto demasiado preocupado
Santi: Esos dos juntos, no sé, pero, no confío en ellos…
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Si les gusto este capitulo, no olviden compartirlo con sus amigos, un saludo cordialmente, Geropio~
Si alguno se perdió un capitulo, aquí está la lista uwu:
Prologo: Operación Libertad - Prologo
Capitulo 1: Operación Libertad - Capitulo 1: Bienvenidos al Paraiso
Capitulo 2: Operación Libertad - Capitulo 2: Cosa del pasado
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Santi se despertó como al mediodía al día siguiente. Cuando se levantó, se vistió, se lavó los dientes, y luego fue a acomodar un poco la cocina de cómo había quedado de ayer.
Santi: ¿En qué momento saqué el whisky? No… creo que fue Geras, se sirvió un poco seguro y no invito… tengo que comprar más después.
Santi procedió a seguir ordenando vasos que había por ahí y basura. Luego encontró un papel, que parecía una nota. Al principio, decía “De Geras, para Santi”.
Mi querido amigo, siento decirte esto, pero no sé qué pensar. ¿Alguna vez te sentiste traicionado por alguien que considerabas un dios? Ese sentimiento es lo que siento. En la oscuridad Castro se escondió y de la nada se alzó como un rey, y pienso que debo empuñar un hacha de luz para combatir las sombras que siento que Castro traerá. Lo conozco perfectamente, mientras permanecí oculto, hubo fuertes rumores de las acciones que realizó para ganar fama como fortuna. No será un presidente bueno, solo será un tirano. Lo sé, y lo único que quiero es no vivir bajo su tiranía, ni yo, ni vos, ni Jezabel, ni nadie. Castro siempre ansió con tener poder, nunca conoció limites, y ahora que es presidente de los Estados Unidos, no sé de qué podría ser capaz, pero no quiero averiguarlo. Tengo que detenerlo, lo mínimo que puedo hacer es que cambie, pero que eso resulte, no lo veo posible. No intentes detenerme, solo busco lo mejor para ti, para todos ustedes a quienes considero familia. Castro debe pagar. Ya veré que hacer con él, pero debo pelear este combate sólo. Esto es entre él y yo.
Entiéndelo, hermano.
Santi: Geras… Estás yendo por un camino que te traerá ningún resultado. La venganza no te llevará a ningún lado… te traerá perdición… Maldita sea, Geras. Quizá pueda… llamarlo, no quiero que cometa una locura.
Santi sabía que Geras no le haría caso, nunca le hizo, siempre fue alguien que se dejó llevar por sus pensamientos y por sus propias necesidades. Él siempre fue alguien que actuaba por otros, pero en realidad solo satisfacía su necesidad de venganza. Justo cuando estaba por agarrar su celular, Camila llamaba a Santi, a lo que atendió rápidamente.
Santi: ¿Sí, Cami? ¿Qué sucede?
Camila: Hey Santi, te llamé para preguntarte si querías venir conmigo y mi hermana al supermercado o si solo necesitas que te lleve algo.
Santi: Ah no, ahí voy. Justo estaba ordenando la cocina y me di cuenta que necesito comprar muchas cosas. Aguántame que voy a tu casa.
Camila: Dale, mi hermana está acá conmigo, te esperamos entonces.
Santi: De acuerdo.
Santi se vistió bien (ya que estaba en pijama), acomodó un poco la cocina y salió de la casa en dirección a la de Cami. Ella vivía en un edificio bastante grande de 30 pisos y bien prestigioso, que quedaba a 2 cuadras de la casa de Santi. Cuando llegó, toco el timbre del apartamento donde vivía. Luego de un par de minutos, Cami bajo con su hermana, Ash. Ella era la hermana mayor de Cami, con 29 años, sacándole dos a su hermana. Tenía casi su misma estatura y una personalidad parecida, pero, según su hermana, más insoportable.
Santi: Hola Ash, tanto tiempo sin vernos
Ash: Así es querido, así que… ¿Vamos?
Camila: Vamos nomas, el supermercado de siempre, ¿Verdad?
Ash: ¿Cuál otro sino?
El trio fue directo al supermercado que siempre iban, que estaba a un par de cuadras al este de la casa de Cami. En el trayecto, Santi caminaba dudoso, pensando, y Cami se dio cuenta.
Camila: ¿Te sucede algo?
Santi: Es sobre Geras… siento que en cualquier momento va a cometer un grave error, no solo para él sino para todos.
Camila: ¿Por qué pensas eso?
Santi: Puedo verlo en sus ojos, él está lleno de ira, de venganza. Es una bomba de tiempo que estallará en cualquier momento
Ash: ¿De quién hablan?
Santi: De Geras, dios…
Ash: ¿En serio? Hace años que no lo veo, ¿Está bien?
Cami: No hermana, él es… sentimos que cometerá una locura. Veras… él tenía un amigo que consideraba su ídolo, su mentor, y él lo traicionó. Eso le dolió mucho, y ahora lo encontró otra vez
Ash: ¿Y quién es ese amigo?
Cami: Esa es la peor parte, Castro Berkley era su amigo, el mismísimo presidente de los Estados Unidos
Ash: ¿QUÉ? Wow, que loco. ¿Y qué piensa hacer? ¿Algo malo?
Santi: No sabemos, pero algo tramará contra él.
Ash: Bueno, Castro es el presidente, me parece que Geras se está yendo de las ramas
Camila: Eso es lo mismo que pensamos querida, pero creo que no podemos detenerlo.
Santi: Tal vez pueda llamarlo más tarde.
Camila: No creo que te haga caso, lo conoces bien.
Santi: Entonces… tal vez a mí no, pero a alguien más sí.
Camila: ¿Quién?
Santi: Jezabel… y me atrevo a decir… Benja.
Camila: Dudo que Jezabel le diga algo, pero si lo hace, existe la probabilidad de que Geras le haga caso y a la vez no… y en cuanto a Benja, ni que postura podría tener en todo esto.
Luego de caminar un largo trecho, llegaron al supermercado. Camila poseía la lista de compras, y Santi poseía la tuya, dentro de su mente.
Santi: Ok, yo iré a comprar lo que necesito, y ustedes vayan por lo suyo, después las espero en la caja, o me esperan a mí, depende quien tarde más
Ash: Como quieras.
Santi se separó y fue a la sección de bebidas. Según lo que se acordaba, tenía que comprar gaseosa Pritty, y también tenía que comprar vodka y cerveza Brahma. Mientras miraba el precio, sentía una mirada encima, lo incomodó por un momento, pero luego no le dio importancia. Procedió a agarrar una gaseosa, pero cuando la agarró…
Benja: ¡BOO!
Benja apareció detrás de la bebida, estaba detrás de la góndola, y asustó a Santi, haciéndolo caer y casi derramando la gaseosa por el piso. Benja era uno de los mejores amigos tanto de Santi como de Geras. Con una estatura de 1,78m, misma edad que Santi y Geras, poco pelo oscuro y ojos marrones, él tenía un carácter fuerte y no se dejaba llevar por las decisiones de otras personas. Siempre estaba pendiente de su propia forma de pensar y para él, lo que decidía, lo hacía sin pensarlo. Nunca dudaba para hacer algo. Era una persona muy cercana a Geras, más cercana a él que lo era Santi. La relación entre ambos era parecida como la que Geras y Castro tenían, pero más fortalecida. Y a diferencia de Santi, Benja ya conocía el pasado de su amigo hace ya un tiempo.
Benja: ¿Verdad de que te asusté?
Santi: Claro… y casi me haces ensuciar todo el piso
Benja: Oh, ¿No estas feliz de verme? Tanto tiempo ha pasado, vamos hombre.
Santi: Claro, es un gusto verme hermano, pero me hubiera gustado que no haya sido con semejante susto
Benja: Ok, discúlpame, niñita.
Santi: Claro… ¿Qué haces aquí, de paso?
Benja: Oh, solo vine aquí a comprar unas cosas
Santi: Pero no vives cerca de Beverly Hills, vives en El Sereno.
Benja: Así es, pero visité a una chica, y necesita comprar cosas entonces pasé por aquí y que casualidad verte.
Santi: Claro… igual no vine solo, vine con Camila y su hermana, Ash.
Benja: Hablando del rey de Roma, ahí vienen.
Camila: ¿Benja? ¿Qué haces aquí? ¡Tanto tiempo!
Benja: Tienes razón, han pasado meses desde que todos nos vimos. Hola Ash
Ash: Hola Benja, ¿Cómo estás?
Benja: Todo bien dulzura. ¿Ustedes cómo han estado?
Camila: Bastante bien, antes hablábamos de cierto amigo nuestro.
Benja: ¿Quién?
Santi: Sobre Geras… planea algo contra un amigo, y es algo complicado.
Benja: ¿Geras? Hace un pequeño tiempo no le he hablado. Es sobre Castro, ¿verdad?
Camila: ¿Cómo sabes?
Benja: Geras me habló de él hace ya un largo tiempo. Recuerdo haberle preguntado sobre su pasado cuando estaba en su casa, porque había encontrado sin querer una foto de él y su ex mentor. Es algo triste todo eso, adorar a alguien así y que te apuñale por la espalda.
Santi: Cierto, pero Geras está buscando venganza, y la venganza no lo llevará a ningún lado.
Benja: No lo sé. Creo que ansía demasiado de lo que es capaz. Geras no conoce un límite, nunca lo tuvo.
Camila: Tienes razón.
Santi: Hey, cambiando de tema, que tal si vamos a la casa de Camila después de que cada uno compré lo que necesita.
Camila: Te recuerdo que es mi casa, así que soy yo la que decide si hay visitas o no.
Santi: Vos nunca tenes problemas con visitas
Camila: Lo sé, solo bromeaba…
El grupo, ahora con Benja, terminó de hacer las compras y volvieron en dirección a casa de Camila. Durante el trayecto, nadie acotó nada con respecto al tema de Geras y Castro, solo un par de estupideces que Benja estuvo haciendo en el tiempo que no vio al grupo, como estar drogado y pensar que un perro le estaba hablando, por ejemplo.
Llegaron al apartamento de Camila, era bastante grande por dentro y estaba bien decorado, con unos azulejos en la pared que hacían un lindo contraste con el piso, y ventanas que daban una buena vista a la ciudad. Santi, Benja y Ash se sentaron en el living mientras que Cami les preparaba unos tés. Benja miró una foto que él tenía con Geras en su celular, la miró con un poco de preocupación. Camila trajo los tés y mientras tomaban cada uno, la invitó a Ash a que miré unas cosas que ella tenía en su habitación, quedaron Benja y Santi disfrutando sus tés en el living.
Benja: Sabes… sobre lo de Geras…
Santi: ¿Qué pasa?
Benja: ¿Qué te dijo él sobre Castro?
Santi: Me dejó una nota. Tiene mucho escrito. Ten, echa un vistazo.
Santi le pasó la carta a Benja y éste leyó la carta con mucho cuidado durante un par de minutos. Cuando terminó de leer, la cara de Benja mostraba confusión y una mezcla de preocupación y seriedad.
Benja: Esto… ahora me pregunto que intentará hacer.
Santi: La verdad no sé… ¿Qué piensas?
Benja: ¿Sobre lo que quiere hacer? No lo sé…
Benja quedó otro momento corto pensando. Santi lo miraba preocupado, pero de luego de mirar la nada, Benja miró a Santi seriamente.
Benja: Geras tiene mi apoyo.
Santi: ¿Qué? ¿Por qué?
Benja: Porque él es mi amigo, y no voy a dejar que pelee solo contra él. Tendrá toda mi ayuda.
Santi: Benja, sé que es nuestro deber como mejores amigos estar para él, pero también es nuestro deber controlarlo, que conozca su límite. Geras no sabe en qué se está metiendo.
Benja: Ok, de acuerdo, tienes razón, tal vez Geras quiere meterse en algo que no le conviene, pero… ¿Qué pasa si a partir de esto, todos nosotros, podemos sacar provecho?
Santi: ¿Y si no? Ni siquiera sé lo que planea Geras y ya tengo miedo, es capaz de hacer cualquier cosa con tal de tener su venganza. ¿Y que ganará con eso?
Benja: Si controla a Castro, podemos obtener bastantes beneficios.
Santi: ¿Y acaso crees que Castro se va a dejar influir por Geras? Él mismo me dijo, el desgraciado es frio y calculador, no se dejará llevar por las demandas de Geras, además no veo forma que logre que le haga eso y entre en razón. Sabes Benja lo que él quiere, quiere vengarse de una buena vez, sus intenciones se pueden ver en esa nota, quiere matar a Castro, está cegado por la ira, hará todo lo que sea por lograr su “venganza”, ¿Y luego qué? No le importa las consecuencias, solo el hecho. No hay forma de controlar a Geras ya.
Benja: Yo puedo controlarlo. Me ha hecho caso en el pasado, ahora puede hacerme caso.
Santi: Benja… no confío.
Benja: ¿No confías en mí?
Santi: No confío en Geras, es todo. Aún si tienes suerte en ponerle una correa, controlarlo es aún más difícil. No sé qué es peor, controlar a Geras o a Castro.
Benja: Ambos son iguales casi… no te preocupes, yo puedo con él.
Luego de estar un buen rato más charlando, Benja y Santi se fueron de la casa. Primero se fue Benja y luego Santi, pero antes de que se vaya, Cami lo detuvo.
Camila: ¿Qué hablabas con Benja?
Santi: ¿De qué hablas?
Camila: Mientras ustedes dos hablaban, Ash y yo podíamos escucharlos desde mi habitación. Hablaban sobre Geras y que Benja haría algo con él, ¿De qué se trataba?
Santi: Benja dijo que se iba a encargar de controlar a Geras, de evitar que haga una locura contra Castro.
Camila: ¿En serio?
Santi: Sí, pero…
Camila: ¿Qué te sucede? Te noto demasiado preocupado
Santi: Esos dos juntos, no sé, pero, no confío en ellos…
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Si les gusto este capitulo, no olviden compartirlo con sus amigos, un saludo cordialmente, Geropio~