No digas “me rechazó”, di “perdió la oportunidad”. No digas “nunca le gusté”, di “no me valoró”.No digas “terminó”, di “algo nuevo comenzará”.
Una mentira es como una bola de nieve; cuanto más rueda, más grande se vuelve, cuando saco a una persona de mi vida, no significa que la odie, significa que me respeto, la primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía, solo hay dos errores que se comenten en el camino a la verdad: No empezar, y no llegar hasta el final.
Si no cambiamos, no crecemos, si no crecemos no estamos vivos.
La realidad no es lo que nos sucede, sino lo que hacemos con lo que nos sucede.
Muchas veces en la vida las personas olvidan lo que deben recordar, y recuerdan lo que deben olvidar.
Lo que tu tienes, muchos lo pueden tener, pero lo que tu eres, nadie lo puede ser…
Acaba ya con los celos, la envidia, las obsesiones y trabaja tu autoestima porque es en tu propia valía en donde encontrarás tu equilibrio.
La desconfianza en los propios valores crea indefensión y dependencia en los otros.
Las amenazas a nuestra autoestima o la idea que nos hacemos de nosotros mismos, causan con frecuencia mucha más ansiedad que las amenazas a nuestra integridad física.
No te quedes sentado esperando que lleguen las cosas a ti. Lucha por lo que quieres, hazte responsable de ti mismo.
No se puede hacer nada para cambiar lo que ya pasó, pero sí se puede hacer mucho para cambiar lo que viene.
Cada dolor te hace más fuerte, cada traición más inteligente, cada desilusión más hábil y cada experiencia más sabio…
Conocer a otros es inteligencia, conocerse a sí mismo es sabiduría. Manejar a otros es fuerza, manejarse a sí mismo es verdadero poder.
¡Gracias, por todo!